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viernes, 18 de mayo de 2012

Enfermedades Durante el Embarazo

No es mi intención alarmarte con tanta enfermedad pero si es mi responsabilidad como editora del blog ponerte el tanto y prevenirte de esto. Debes cuidarte mucho en esta etapa del embarazo.


Liliana Méndez de Casco
Editora del Blog

Es muy importante que conozcas las enfermedades que pueden aparecer mientras estás embarazada. Son enfermedades que están asociadas directamente al embarazo. La mayoría de estas situaciones requieren la suspensión de las tareas habituales, es decir reposo durante el embarazo, además de otros cuidados. A continuación enumeramos las complicaciones más frecuentes.

Embarazo múltiple

A partir de las 8 semanas es posible diagnosticar ecográficamente un embarazo múltiple. Se considera al embarazo múltiple un embarazo con mayor riesgo porque se asocia a parto prematuro y desarrollo de preeclampsia. Además es importante diferenciar si los bebés son gemelos (provenientes de un espermatozoide y un óvulo que al conformar el huevo se divide en dos diferentes) o mellizos (provenientes de dos óvulos y dos espermatozoides distintos). Los gemelos pueden compartir la placenta o la bolsa, lo cual puede complicar el desarrollo durante el embarazo y el parto.


Enfermedad Rh

La sangre de cada persona puede tener factor Rh positivo o negativo. Si los dos padres son negativos, no existirá problema. Si la mamá es negativa y el papá positivo y el bebé hereda factor positivo, este bebé no tendrá ningún problema pero la mamá debe recibir gamaglobulina postparto para evitar formar anticuerpos que pueden destruir la sangre de un segundo bebé que tuviera factor Rh positivo.
Desprendimiento de placenta

Ocurre cuando se origina una hemorragia en la zona comprendida entre la pared uterina y la placenta que provoca el despegamiento de la misma antes de que el bebé haya nacido. Esta hemorragia forma un coágulo de tamaño variable que contribuye a "despegar" la placenta cada vez más. Se manifiesta clínicamente por un dolor muy intenso en el abdomen asociado a un endurecimiento permanente del útero. A veces puede acompañarse de una hemorragia oscura por los genitales.


Es una grave complicación durante el último trimestre del embarazo, que en la mayoría de los casos se asocia a preeclampsia. Si la placenta se desprende antes del nacimiento del bebé, la parte desprendida deja de aportar el oxígeno que el bebé necesita. Para salvar al bebé de esta situación que es irreversible (la placenta no vuelve a pegarse sino que por el contrario tiende a desprenderse totalmente) debe hacerse unacesárea de urgencia.
La salud de la mamá también puede comprometerse porque el coágulo que se forma en la zona de la hemorragia inicial puede ser tan grande que consuma factores esenciales necesarios para la coagulación sanguínea materna que predispongan a hemorragias muy difíciles de tratar.
Placenta previa

Se denomina así cuando la placenta se ubica anatómicamente por delante de la cabeza del bebé tapando el orificio del cuello. Esta situación es común y frecuente hasta las 20 semanas de embarazo, de hecho 1 de cada 3 mujeres presentan una ubicación baja de la placenta en este período, pero en la medida que el útero va creciendo la placenta se corre hacia su fondo. Si permanece en esta ubicación para la fecha de parto, es imposible tener un parto vaginal, porque la placenta se interpone entre el bebé y el canal del parto. Por lo tanto es indicación de una operación cesárea. En las últimas semanas del embarazo puede aparecer sangrado, como consecuencia de contracciones que dilaten el cuello uterino. Si la hemorragia es muy importante se corren riesgos tanto maternos como fetales, si no se trata inmediatamente.

Rotura prematura de bolsa

Se llama así a la salida de liquido amniótico por los genitales sin que se desencadene el trabajo de parto en las siguientes 24 horas. Es lo que se conoce como "rotura de la bolsa". Es más común en las últimas semanas del embarazo, pero puede ocurrir en cualquier momento, a partir del segundo trimestre.
Las membranas ovulares intactas son una barrera contra el ascenso de gérmenes que están presentes en el cuello del útero y la vagina. Cuando la bolsa se rompe estos gérmenes invaden el líquido amniótico y pueden provocar una infección en el bebé. Si sospechas que la bolsa se ha roto debes consultar inmediatamente a un centro obstétrico. Es imprescindible un examen vaginal realizado por personal capacitado para confirmar la rotura de la bolsa. Muchas veces resulta ser incontinencia de orina o flujo vaginal.

Si la rotura se produce antes de la semana 32, tu médico va a intentar prolongar unas semanas el embarazo porque el riesgo de prematurez es mayor que el de infección fetal. Se te indicará reposo, una medicación para acelerar la maduración de los pulmones del bebé y se te medicará con antibióticos, siendo necesarios controles de laboratorio para diagnosticar signos de infección, como el recuento de glóbulos blancos o un cultivo de secreción vaginal para identificar los gérmenes que allí ser encuentran. Si se sospecha infección, se inducirá el trabajo de parto para evitar mayores riesgos para el bebé.

Polihidramnios

Se denomina así al exceso de líquido amniótico. Sus causas pueden ser normales como cuando se asocia a un bebé de gran tamaño o al embarazo múltiple o bien ser consecuencia de una enfermedad de la madre como la diabetes o una enfermedad del bebé como las llamadas malformaciones congénitas que pueden deberse a defectos de deglución como las obstrucciones de la tráquea, el esófago o el estómago fetal o anomalías neurológicas fetales como la anencefalia, espina bífida, mielomeningocele o hidrocefalia.
El polihidramnios puede diagnosticarse en un control prenatal de rutina y se confirma con la ecografía midiendo el volumen de líquido amniótico. El exceso de líquido amniótico también puede aparecer sin causa alguna y el bebé puede ser totalmente normal.
La distensión uterina causada por el exceso de líquido puede desencadenar un parto prematuro o que el bebé no se ubique en la posición correcta para el parto o que al momento de la rotura espontánea de la bolsa se produzca una procidencia del cordón umbilical.
Si tienes un polihidramnios se te recomendará reposo para evitar el parto prematuro y si tienes dificultades respiratorias, puede realizarse un drenaje del exceso del líquido mediante una punción con un catéter intra-amniótico.
Oligoamnios

Es la disminución de la cantidad de líquido amniótico. Puede ser debido a malformaciones congénitas en las vías urinarias fetales, las más frecuentes a nivel renal u obstrucción a nivel vesical. También una severa insuficiencia placentaria puede ser la causa conjuntamente con un bebé de muy bajo peso. El diagnóstico se confirma mediante una ecografía y de acuerdo al problema que lo cause podrá o no realizarse un tratamiento prenatal. Más información...
Anemia

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, sustancia que transporta el oxígeno desde tus pulmones a todos los tejidos de tu organismo. Durante el embarazo el número de glóbulos rojos aumenta, pero hay un aumento aún mayor del líquido de todo tu cuerpo, resultando en una leve disminución de la concentración de hemoglobina por dilución. Si la caída de la hemoglobina es excesiva, es decir, por debajo de un valor de 10 g%, estás anémica.
Los síntomas pueden ser cansancio, falta de aire y falta de energía. Si la anemia es severa, no podrás hacer caminatas ni incluso subir una escalera. El bebé no es afectado por esto.
Después del parto te sentirás agotada lo cual puede provocar una disminución de la producción láctea.

Lo ideal es la prevención de la anemia durante el embarazo. Se deben realizar como mínimo dos controles de hemoglobina durante el embarazo y si el nivel es inferior a 10 g% se debe iniciar tratamiento.
Las causas más comunes son las deficiencias en la alimentación. Durante el embarazo el bebé consume rápidamente los depósitos de hierro maternos. Si hay hemorragia durante el embarazo también se debe suplementar la dieta con comidas ricas en hierro (carnes rojas, hígado, riñón, morcilla, cereales, semillas de girasol, frutas secas, yema de huevo, nueces, champiñones, remolacha). Los jugos de cítricos favorecen la absorción del hierro de los alimentos ya que contienen vitamina C. Si con la dieta no es suficiente deben administrarse comprimidos que contengan hierro y ácido fólico, que a veces pueden provocar acidez y constipación. Si la anemia se instala bruscamente por pérdidas abundantes durante el embarazo (placenta previa) o en el parto y tu hemoglobina tiene un nivel tan bajo que impide una movilidad normal, es indicación de realizar una transfusión sanguínea. 

Diabetes gestacional

Es la que se desencadena durante el embarazo como consecuencia de la influencia de las hormonas placentarias. El tratamiento de la diabetes gestacional es, la mayoría de las veces, una dieta muy estricta en lo que a hidratos de carbono se refiere, aunque a veces es necesaria la administración de inyecciones de insulina diarias.
Toda mujer que haya tenido diabetes gestacional debe ser controlada rigurosamente porque tiene riesgo aumentado de padecer diabetes en los años que siguen al nacimiento y mayores chances de repetir la diabetes en embarazos posteriores.
Preeclampsia

Se denomina así a la hipertensión arterial provocada por el embarazo. Es debida a la producción placentaria de sustancias como el tromboxano que producen constricción de las arterias. Se desarrolla en mujeres normotensas o se agrega a una mujer ya hipertensa a partir de las 20 semanas de gestación.

Es una enfermedad peligrosa tanto para la madre como para el bebé. En la mamá puede provocar crisis hipertensivas, insuficiencia hepática o renal, alteraciones de la coagulación y hasta cuadros convulsivos o comatosos llamados eclampsia entre otras complicaciones. En el bebé puede producir una disminución de su crecimiento o graves complicaciones como el desprendimiento placentario.
El control de la tensión arterial es uno de los pilares del control prenatal. Tu médico jamás dejará de controlarla en cada consulta.

La toxoplasmosis 

Se produce por un microorganismo llamado toxoplasma gondii. Se infecta a través del contacto o exposición a excrementos de un gato que sufra este enfermedad. Los efectos para el feto dependen del momento del contagio y son más graves si este tiene lugar en los primeros meses de embarazo.

Enfermedades infecciosas durante el embarazo

Las enfermedades infecciosas las ocasionan virus y bacterias que entran en nuestro cuerpo y suelen producir mucha preocupación por sus posibles efectos sobre el bebé. No todas las enfermedades infecciosas pueden resultar peligrosas para el embarazo. Un resfriado sin complicaciones no tiene mayor importancia, sin embargo, la gripa o influenza con fiebre muy alta, es algo que debe vigilar el médico. A continuación tiene una lista de las enfermedades infecciosas que debe vigilar durante el embarazo.

Rubéola.

Esta infección la causa un virus. No es une enfermedad seria, pero sí que puede producir defectos de nacimiento en el virus. Se presenta como un sarpullido de color rosado con fiebre baja. El peligro para el desarrollo del bebé es mayor si la infección se produce en el primer trimestre. Si ocurre en el tercero, es raro que el bebé tenga secuelas.
Varicela. 

Es una de las enfermedades más comunes entre los niños pequeños y de fácil contagio. Por lo general, la mayoría de las mujeres embarazadas han pasado ya la varicela en su infancia, precisamente por lo común que es. Si resulta infectada durante el embarazo es bastante raro que el bebé se contagie. La varicela se muestra como un sarpullido con granitos llenos de líquido.

Quinta enfermedad. 

Hay un riesgo de aborto si contrae esta enfermedad durante el embarazo. Es una enfermedad sin importancia pero bastante común entre los niños. Si trabaja con niños, evite el contacto con aquellos infectados.
Tuberculosis.

Aunque es una enfermedad común, la tuberculosis no ocasiona malformaciones en el feto y el contagio es raro. Esta enfermedad se contagia a través de las vías respiratorias, pero para infectarse hay que convivir estrechamente y durante tiempo con una persona enferma.
Citomegalovirus. 

No es lo habitual, pero una mujer embarazada puede contraer esta enfermedad. Es una infección común entre niños pequeños en edad de guardería, pero que no tiene mucha importancia.
Hepatitis. 

Hay varios tipos de hepatitis, generalmente por virus que atacan el hígado. Aunque puede ser transmitida al bebé tanto durante el embarazo, como después de nacer, se puede tratar con éxito.

Enfermedades de transmisión sexual. 

Algunas de ellas como el VIH, la clamidia o la gonorrea pueden contagiarse al bebé en el útero, o durante el parto. Por esta razón se realizan pruebas antes del parto para determinar su presencia y tratarlas. El herpes vaginal es una enfermedad que puede ocasionar graves trastornos al bebé si se contagia al pasar por el canal vaginal. Por ello, si el herpes está activo en el momento del parto, se suele practicar una cesárea.


Fuentes

http://www.comienzossaludables.com/es/node/103

martes, 15 de mayo de 2012

¿Desconexión Total?


Dejar de lado los artefactos de punta en este siglo; suena casi imposible, la verdad es mi lucha diaria, que mi hijo no dependa de la televisión ni de la computadora para pasar un día provechoso en casa, al igual que lucho para que mi esposo se desconecte de su celular y su portátil, es muy dificil, es la verdad! pero todo es poner de nuestra parte y esforzarnos un poco.

Lee esta publicación muy acertada sobre este tema.

Liliana Méndez de Casco
Editora del blog 

Nuestra zona familiar libre de artefactos electrónicos.

La prominente fundación de investigación de la familia Kaiser recientemente sorprendió a Estados Unidos con un innovador estudio sobre el uso de medios de comunicación entre los niños estadounidenses. De acuerdo a los resultados, el promedio de niños y adolescentes entre 8 y 18 años de edad pasa más de siete horas y media al día utilizando medios electrónicos. Eso es 53 horas a la semana en internet, enviando mensajes de texto, mirando TV, hablando por teléfono, jugando videojuegos, o (muy probablemente) haciendo más de una de esas actividades a la vez.

Eso es más de lo que la mayoría de los adultos pasan a la semana en el trabajo. De hecho, descontando el tiempo de dormir y de escuela, los niños norteamericanos están básicamente siempre conectados a un aparato electrónico.

Siendo la madre de cuatro niños, estaba aterrorizada. Es cierto que mis hijos no pasan ni remotamente cerca de siete horas al día jugando con artilugios electrónicos. Pero son pequeños, pensé. Mi hijo mayor tiene sólo ocho años; quizás con el tiempo él también adoptará esta nueva tendencia americana.

Puede que sea la nueva tendencia americana, pero creo que es una tendencia desafortunada. La gente ansía experiencias “reales”. También ansiamos conexión con otra gente.
El alto uso de la electrónica para la interacción social puede hacer que la gente se sienta aislada socialmente y deprimida.

Ha habido una multitud de estudios científicos que demuestran que el alto uso de soportes electrónicos para la interacción social puede hacer que la gente se sienta aislada socialmente y deprimida. Muchos de nosotros nos identificaremos con las palabras de la Dra. Patricia Greenfield, quien dirige el Centro de Soportes Digitales para Niños (una colaboración entre la UCLA y la California State University): “Los seres humanos evolucionan en base a la comunicación cara a cara. La presencia de otra persona de carne y hueso gatilla emociones humanas importantes como la empatía. Puede que estemos reduciendo tales emociones en niños y jóvenes que están en una etapa de desarrollo, al reducir la comunicación cara a cara y aumentar la electrónica”.

Si bien la Dra. Greenfield (al igual que muchos de nosotros) reconoce que las invenciones modernas como Internet tienen usos y beneficios excelentes, al igual que desventajas, sus palabras parecen capturar algo esencial en la comunicación social de hoy en día. En nuestro mundo acelerado, podemos hacer y aprender mucho, pero demasiado a menudo estas nuevas habilidades no logran hacernos sentir más felices o más realizados. Puede haber un sentimiento de que falta algo. A pesar de todas las conexiones instantáneas, la necesidad básica de una relación con algo sólido está quedando insatisfecha.

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Yo pensaba que el estilo de vida que mi esposo y yo elegimos, resguardaba a nuestros hijos en contra de la seducción del uso excesivo de tantos medios electrónicos. Después de todo, estamos criando a nuestros hijos en una casa sin TV. Estoy criando a mis hijos para que respeten valores como la honestidad, la integridad, la monogamia y la modestia. Y debemos reconocer que, hoy en día, estas cualidades están ausentes en muchos programas de TV.

Otra razón por la cual no miramos TV, es porque no es un uso constructivo del tiempo. Si están aburridos, prefiero que jueguen con un amigo o con alguno de sus hermanos, que construyan algo, que hagan un hermoso proyecto, o que aprendan algo nuevo, antes que se conviertan en “zombis” en frente de la TV.

Entonces, en base a esto, yo me sentía segura: No espero que mis hijos comiencen a mirar mucha TV en el corto plazo. Pero eso cuenta solamente para una fracción de la dieta típica que un niño lleva con los medios electrónicos. De hecho, el mismo día que leí los resultados de la fundación Kaiser, mis dos hijos mayores volvieron a casa de la escuela con notas de sus maestros dirigiéndonos a un sitio web en donde podrían jugar divertidos juegos que los harían repasar el deletreo de las palabras de la semana. Por primera vez en años, mis hijos dijeron que no querían que yo los examinara, en cambio lo harían en la computadora.

Estaba entristecida por esta nueva iniciativa. Siempre había disfrutado tomarles pruebas de deletreo, y mientras los miraba jugar a deletrear palabras en la computadora (con sus hermanos menores reunidos alrededor mirando, por supuesto) pensé más y más en el estudio Kaiser. ¿Era este el principio del fin? ¿Estaban mis hijos comenzando a alejarse de mí, y de la interacción humana verdadera, metiéndose en un mundo de estimulación electrónica?

El estudio también señaló una interesante tendencia nueva: la mayoría de los niños hacen muchas cosas al mismo tiempo. No pensé mucho en esto hasta más adelante aquella semana, cuando me encontré con algunas viejas amigas para tomar un café. Nos encontramos en la cafetería, elegí una mesa y me senté –luego mis dos amigas metieron inmediatamente sus manos en sus carteras, sacaron sus celulares y los pusieron sobre la mesa. Hablamos un poco y luego, mientras hablábamos, una amiga miró hacia abajo, leyó un mensaje de texto, y respondió rápidamente. La miré incrédula, pero ella simplemente continuó nuestra conversación como si nada hubiese pasado.

Unos pocos minutos después, la segunda amiga también respondió a un mensaje de texto, y mientras estaba escribiendo, la primera aprovechó la oportunidad para enviar otro mensaje desde su teléfono. Esto se estaba poniendo ridículo. “¿Para qué están escribiendo?”, pregunté, subiendo un poco el tono. Las dos me miraron, sorprendidas por mi tono. Una explicó que estaba ayudando a una amiga que estaba atravesando una crisis, ¿Qué tiene eso de malo? La otra contestó que su marido necesitaba su opinión para hacer algunos planes sociales; responderle sólo le tomó un minuto.

Me quedé mirando a mis amigas, boquiabierta. Es cierto que ayudar a una amiga o responder una pregunta del marido no tiene nada de malo, pero igualmente sentí que nuestra conversación no estaba tan enfocada, no era tan “real” como debería haber sido.

El día siguiente era viernes. Todavía estaba alterada por los eventos de la semana. Como siempre, el viernes era un día ajetreado para mí, con Shabat comenzando al atardecer, y desde ese momento hasta el sábado a la noche nos abstenemos de actividades como cocinar, escribir y utilizar aparatos electrónicos. Estaba trabajando para preparar nuestras comidas de Shabat cuando mis hijos volvieron de la escuela. Les pregunté cómo les había ido en sus exámenes de deletreo. Era la primera semana en la que se habían preparado utilizando los juegos online. ¿Cuáles fueron los resultados?

Mis dos hijos mayores bajaron sus cabezas. Usualmente les va bien en estas pruebas, pero esa semana había sido un desastre: cuatro errores, tres errores. Para nada su nivel usual.

Los miré, y luego miré a nuestra hermosa mesa de Shabat que ya estaba preparada. De repente, la preocupación que me había estado persiguiendo toda la semana comenzó a desaparecer. Por un día entero nadie en nuestra casa utilizaría ni un solo ítem electrónico: ni un teléfono, ni una radio, ni una computadora, un iPod o un Blackberry. Esto sería un tiempo 100% libre de distracción. Si deseáramos hablar con alguien, debería ser en persona. Si jugábamos a algo, debería ser algo que pudiéramos tocar físicamente.

Y luego me di cuenta de que Shabat tiene el poder de iluminar el resto de la semana también. “¿Saben qué?”, le dije a mis hijos. “Ya no más practicar deletreo con la computadora. Desde ahora, lo haremos juntos, de la manera tradicional”. Ellos asintieron y fueron a prepararse para el maravilloso día de Shabat – nuestra zona familiar libre de artefactos electrónicos.



Tomado de:

Lactancia Materna Prolongada

En una publicación anterior hice el comentario de que estaba en proceso de quitar el pecho a mi hijo, en ese entonces creo que mi bebe tenia 12 meses, pues aún no he podido lograr mi cometido!

Me da lastima de mi hijo, tanto que le gusta su *chiche* (palabra usada en Honduras para pecho, busto.)

Pero recientemente encontré esta noticia que me dejó anonadada! Comenzando con la fotografía...mmm...no creo verme en esa situación...ja ja ja ja! Eso espero!

Quiero enterarlas de esto tan interesante que encontré!

Liliana Méndez de Casco
Editora del blog
La OMS recomienda dar de mamar hasta como mínimo los dos años . Madres gallegas prefieren no hablar de plazos y apuestan por amamantar hasta que el niño lo desee.

Madres gallegas defensoras de la lactancia materna aseguran que, a la hora de amamantar, no pueden fijarse plazos sino que debe seguirse el curso natural de las cosas. Por ello, frente a quienes apuestan por que la lactancia finalice a los dos años, ellas creen que lo ideal es dejar de amamantar cuando el niño ya no pide este alimento. El debate vuelve a estar sobre la mesa tras la portada de la revista 'Time' en la que una mujer amamanta a su hijo de tres años. En EEUU, la polémica la suscitó la fotografía

ÁGATHA DE SANTOS| A CORUÑA ¿Hasta qué edad se puede dar de mamar a un niño? La Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef califican como imprescindible la lactancia materna exclusiva y cuando el niño la demande aconsejan seguir amamantando a partir de los seis meses, al mismo tiempo que se va ofreciendo al bebé otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de dos años. La controversia surge cuando el niño ha superado ya esa barrera de edad. Mientras que los partidarios de la lactancia prolongada defienden que debe de continuarse hasta que el niño y la madre lo deseen, otros aseguran que a partir de los dos años ya no es necesaria porque no beneficia al niño.

Pero esta vez no ha sido el debate sobre la lactancia prolongada lo que ha generado polémica en Estados Unidos, sino la fotografía con la que la revista Time presenta el reportaje, en la que Jaime Lynne Grumet, de 23 años, amamanta de pie a un niño de tres años, subido a una silla. En el reportaje, Grumet afirma que algunos desconocidos, al verla en la misma postura que muestra la revista, la han acusado de "abusos" y la han amenazado con llamar a los servicios de protección de menores.

"La portada puede resultar algo ambigua porque juega con dos cosas: la imagen bonita de una madre amamantando a un niño, y la postura, que quienes vean la foto con ojos de adulto pueden sacarle connotaciones sexuales que no tiene", argumenta Mari Sol Santomé, presidenta de la asociación gallega pro lactancia materna Chuchamel.

"Siempre se juega con esos impactos, pero a mí la fotografía no me parece nada impactante. Mi suegro siempre recuerda que iba con el taburete detrás de su madre para mamar. Tendría cinco o seis años. Biológicamente, los pechos no son para el sexo, sino para amamantar", añade Ana Cal, de la asociación Pinga Doce de Tui, que trabaja como matrona.

Solo el desconocimiento sobre la lactancia, aseveran, puede llevar a interpretaciones erróneas sobre un acto meramente biológico. "Un niño de tres años ya anda y se mueve, y no amamanta igual que un bebé. Yo tengo un niño de tres años y se amamanta así, de pie", explica Yolanda Colmenero, de la asociación Coliño, aunque reconoce que su demanda es cada vez menor: "No duerme la siesta y si está cansado y quiere dormir me pide el pecho, si no, solo de noche".

Para las organizaciones que trabajan para normalizar la lactancia materna, el destete no debe de ser un acto impuesto por plazos, sino natural. "El niño va pidiéndolo cada vez menos, hasta que deje de pedirlo", sostiene Colmenero.

Los defensores de la lactancia materna aseguran que mantenerla más allá de las recomendaciones de la OMS es beneficioso tanto para la madre como el hijo, ya que no solo hay que verla como una forma de alimentación. "La lactancia no es solo leche, que está demostrado científicamente que es la mejor para el niño porque evita alergias y fortalece su sistema inmunológico. Es el acto de amamantar. No somos como otros mamíferos; tenemos los pechos en el tórax para abrazar. Y a medida que el niño va creciendo, se va soltando. Es un acto biológico y antropológico", argumenta la presidenta de Chuchamel.

Sin embargo, la sociedad no facilita la lactancia materna. "Hay presión para que acortes la lactancia, para que los enseñen a dormir... y luego las madres se sienten culpables porque no pueden dar el pecho. Pero lo cierto es que si se facilitase, sería beneficioso ya no solo para madre e hijo, sino para la propia sociedad porque los niños se criarían con apego", esgrime Cal. Tampoco los profesionales médicos contribuyen a normalizar la lactancia, ya que muchos aconsejan abandonarla antes de que el niño haya cumplido los dos años.